miércoles 18 de febrero de 2009

Nuestra lucha no es contra hombres de carne y hueso...

Nuestra lucha no es contra hombres de carne y hueso, sino contra los principados y poderes, contra las fuerzas sobrehumanas y supremas del mal. Estad firmes, abrochaos el cinturón de la verdad.

(Ef 6,12.14.13)